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Religiones

Carta abierta a los obispos católicos del mundo - Hans KÜNG

Estimados obispos: Joseph Ratzinger, ahora Benedicto XVI, y yo fuimos entre 1962 1965 los dos teólogos más jóvenes del concilio. Ahora, ambos somos los más ancianos y los únicos que siguen plenamente en activo. Yo siempre he entendido también mi labor teológica como un servicio a la Iglesia. Por eso, preocupado por esta nuestra Iglesia, sumida en la crisis de confianza más profunda desde la Reforma, os dirijo una carta abierta en el quinto aniversario del acceso al pontificado de Benedicto XVI.

Una anciana llamada iglesia

A todos nosotros nos gustaría que la Iglesia fuese joven, fuerte, vigorosa, audaz, imaginativa, primaveral, atractiva… pero la encontramos cansada, agobiada, silenciosa, como temerosa, casi muda.

Nos parece vieja, anciana, a veces casi tememos que tenga Alzeheimer: recuerda el pasado, lo repite, pero parece que el presente se le escapa, es casi miope para comprender las nuevas luces que brillan y que exigen respuesta.

Otras veces nos parece sorda, no escucha los gritos y el vocerío de un mundo agitado y turbulento.

El integrismo como herejía

En 1904 escribía M. Blondel a su amigo y filósofo A. Valensin: “No es posible cerrarse al hecho de que cada día se agudiza más la tensión... que enfrenta a todos los católicos en asuntos de alguna importancia –sociales, políticos y filosóficos...– No quiero dejar de caracterizar estas dos actitudes”.

1. Caracterización de Blondel

¿Dios nos interesa o no?

Qué es Dios, cómo es Dios, cómo actúa Dios, he aquí otras tantas preguntas que un cristiano no puede forzosamente soslayar. Pero, ¿interesan? No sólo a los demás. A él mismo, ¿le parecen im­portantes?
No es fácil responder a esto. Nuestra realidad religiosa es compleja.
 
I
 

"La Iglesia en el abismo"

"La Iglesia precisa una triple reforma urgente: teológico-catequética, espiritual y pastoral"
 
Henri Boulad, 31 de enero de 2010.  (Henri Boulad).- El jesuita egipcio más destacado en los ámbitos eclesial e intelectual, Henri Boulad, lanza un SOS para la Iglesia de hoy en una carta dirigida a Benedicto XVI. La misiva ha sido transmitida a través de la Nunciatura en El Cairo. El texto circula en medios eclesiales de todo el mundo.
 

Profetas en el desierto

En tiempo de Jesús se pensaba que ya no había profetas, cosa terrible para un pueblo que les debía lo mejor de su literatura, su ética, su espiritualidad. Efectivamente, los profetas como tales habían desaparecido 500 años atrás, a la vuelta del Destierro. ¿Sucedió así porque ya no había reyes que fustigar? ¿Sucedió porque sus bellas promesas se habían visto desmentidas demasiadas veces? ¿O tal vez porque el templo y el sacerdocio lo habían acaparado todo?

Responsabilidad universal

La paz sigue siendo una asignatura pendiente en nuestro país y en el resto del mundo, por ello hemos creído conveniente incluir parte del discurso que ofreció el Dalai Lama en 1989, Oslo (Noruega), como premio al Nobel de la Paz. Discurso que recobra su plena vigencia ante la situación crítica de violencia y deterioro de los derechos humanos que sufre la escena internacional.

El papel de las religiones en el mundo globalizado actual

En primer lugar, me gustaría citar el mensaje de Buda procedente del conocido texto Budista Dhammapada:

Ante la crisis eclesial

Somos conscientes de que este escrito es un procedimiento extraordinario, pero nos parece que también es extraordinaria la causa que lo motiva: la pérdida de credibilidad de la institución católica que, en buena parte, es justificada y que los medios de comunicación han convertido ya en oficial, está alcanzando cotas preocupantes. Este descrédito puede servir de excusa a muchos que no quieren creer, pero es también causa de dolor y desconcierto para muchos creyentes.

Eskhaton

 
Después de Jesús no hay después. Con él, "el tiempo se ha cumplido" (Mc 1,15). Todo lo que no es Jesús, el Ungido del Espíritu, es de antes de Jesús. El juicio del agua –"yo os he bautizado con agua" (Mc 1,8)– es el primero.
 
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